lunes, 31 de enero de 2011

Saber vs. aprender

Ayer estaba charlando con un amigo y me hizo notar algo de lo que no somos siempre conscientes, por eso lo quiero compartir con ustedes.

Yo le estaba contando que quería aprender a tocar mejor la guitarra, y cómo él toca muy bien, me enseñó un par de cosas que empecé a aplicar. A medida que las iba aplicando, iba fallando, porque mis dedos no estaban acostumbrados tomar las nuevas posiciones que estaba ejercitando.

Entonces le dije que quería aprender a hacerlo mejor. Él me hizo notar que eso era precisamente lo que yo estaba haciendo. Y luego aclaró la idea: en realidad, lo que yo quería era saber, no aprender.

El aprendizaje es el proceso que yo estaba atravesando. Es un proceso paulatino en el que uno va equivocándose sistemáticamente hasta lograr hacer algo del modo que uno quiere. Hay que reconocer que es un proceso un poco aburrido. Por momentos es frustrante y cansador. No es algo que deseemos en sí mismo, sino por el bien ulterior que encierra este proceso: el saber.

Todos queremos saber sin aprender. El aprendizaje es duro, y lo saltearíamos si fuera posible. Pero tiene valor. Los invito esta semana a “aprender a aprender”. No hay saber más grande que saber aprender.

Poder hacer con pericia algo que nos representó alguna dificultad en el pasado es algo placentero, que nos llena de satisfacción. Por eso, cuando esta semana emprendan algo nuevo, o algo que ya hacían y no les sale del todo bien, sepan que, aún cuando fallan, simplemente están aprendiendo. Están a un paso del saber.

Que tengan una buena semana.

PD: ¡Gracias Paulken!

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